Una obra de arte es un espejo donde podemos
reflejarnos, reflejar nuestro propio mundo, y al mismo tiempo, el de millones
de universos existentes. Pero no solo los espeja, sino que indefectiblemente, los
transforma. Una OBRA es tal en la medida que OBRA sobre quien la crea y quien
la Re -crea al admirarla. El arte transforma. Tanto al espejo, como a sus
millares de reflejos posibles e imaginables. El arte atraviesa el alma humana
hasta alcanzar sus profundidades, transformándolas para siempre. Desde los huesos
más profundos de la humanidad, el humano se Hace y ReHace a través del arte,
ReCreando todo a su alrededor.
Pero, ¿Porque una obra artística, o el arte en sí mismo, parece tener esta capacidad de bucear en los abismos del alma humana, y desde allí, volver sobre la realidad para transformarla?
¿Cómo logra esa transmutación sagrada del dolor, del sufrimiento, del miedo, de la angustia en algo nuevo, único, mágico?¿Cómo el arte captura nuestra humanidad para acercarnos a lo sublime, a lo eterno, transformándonos para siempre?
Creer para crear. Crear para transformar y dar sentido a nuestra realidad.
Crear para vivir. Crear para morir.
Creer y crear…como el germen puro y auténtico del
espíritu humano, y que al mismo tiempo, nos vuelve inmortales, capaces de
atravesar nuestra propia humanidad.
El arte es la sublime manifestación de esta unión.
Algo nuevo nace: un nuevo sentido, un nueva mirada, una nueva forma de ser,
estar y habitar en la realidad que nos es impuesta.
La realidad nos hace y nosotros hacemos arte con
ella, en un continuo proceso de Co creación. Nos obra y hacemos obras de ellas.
“Toda
producción humana que incluye una parte de invención, todo acto voluntario que
encierre una parte de libertad, toda manifestación espontanea que sorprenda al
sujeto, y lo confronte consigo mismo, es una expresión positiva del inconciente
que aporta algo nuevo al mundo” ( J.D. Nasio. “Arte y Psicoanalisis”)
El arte es Transformación. Creer y Crear, sus
padres. Quizás allí podamos encontrar algunas respuestas a estas preguntas. En
sus progenitores.

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